Para ponernos en
situación, y con el permiso del autor, transcribimos una parte
del e-mail recibido con la crónica de Warnemünde. He aquí:
..."Bueno, a
lo que vamos, la corónica. Y yo qué coño digo, si
sólo me acuerdo de los desayunos y de las mojcas (bueno, y de algún
mojcón orehón). En fin, diré lo que me salga lojuebo
y el que quiera que se lo crea y el que no haber estao allí pa
rebatime y pa corregime, noshajoio con el listo. Otra cosa es la persesión
de la realidás que cada uno tenga, lo que yo he visto puede que
no lo hayas visto tú, o que lo pircibas de manera diferente o que
se transforme en tu gnosis o que te hayas fumao un peta y lo veas tó
a colores, cualquiera sabe. Yo he visto nubes de estrellas alrededor de
Orión ¿y tú?¿O era yo he visto al orejón
alrededor de la estrella en un nublao? Bueno, igual da, hay cosas inenarrables
que la gente de a pie jamás creería y que sin embargo ocurren
y a eso he venido yo, a describil´las en toda su crudeza"...
CRÓNICA
DE GUARNEMUNDE
Año 4 de la era de los hombres
libres. Algún día del mes de Julio.
6 insurjentes avanzan por la carretera
entre Valencia y Guarnemunde, en 2 vehículos sospechosos, cada
uno con un remolque más sospechoso todavía. Van deprisa.

Los
nombres, Cayuela Javier, alias Pavarotti, Sevila Roberto, alias robermoller,
Romero Ginés, alias jineta, Beltri Carlos, alias Carliche, Sánchez
Dolores, alias loles y Guijarro Vicente, alias talibán.
No detienen la marcha,
no bajan la velocidad.
POLIZEI. STOP. A guán a peich. Molto veloche tu coche. Son 300
euros.
Así empieza
la historia del World Championship 2004, con un crujido innoble que le
metieron al jinete por ir demasiao raudo por las carreteras germanas.
Pero la cosa no acaba ahí. Coño, Ginés, que s´ha
jodido el carro las barcas. Eso llegando. Llámate a la grúa,
viene la policía, saquen el carren de la carreteren, oiga agente
que está roto, que no rula, -cogen gruen-, Son 300. Oiga, pos ya
que está nos lo lleve a Guarnemunde. Otros 500. Eso el primer día
y sin haber comido siquiera. Total, que la cosa pintaba jodidamente sin
haber empezado a navegar.
«Finalmente
llegamos a la ciudad de Warnemünde, conocida en todo el mundo por
ser anteriormente centro turístico de los altos mandatarios de
la extinta RDA, osea, la Alemania comunista. Pequeña ciudad situada
en el Mar Báltico, junto a Rostock (no me preguntéis más),
tiene un puerto importante desde el que parten barcos enormes hacia los
países escandinavos y Rusia. Y si no que nos lo digan a nosotros
que nos los encontrábamos de morros cada vez que entrábamos
o salíamos hacia el campo de regatas».
Apartamentos al uso DDR, sencillos
y funcionales, nada de lo de Australia, no fuera a pasar como allí,
que fuimos 6 y volvimos 7. Es lo que tiene el lujo.
Volviendo al tema del mundial, pequeño club náutico pero
de lo mas apañao, situado junto al pueblo, cerca de los apartamentos,
muy bien las instalaçaos.
Empieza la medición y su parafernalia, que si cógeme la
sisa, que si cóseme el dobladillo, que se me ha caído un
botón. La división azul, ya bragada en estas lides, se amorró
a los primeros puestos y pronto fue medida sin mayores historias. Monta
la burra y al agua, compadre.
En el Báltico hay poco viento, o mejor, viene todo de golpe, por
aquello de ahorrar en el transporte. Horas de espera en el agua, por cierto,
no tan fría como pudiera parecer, ahora p´acá, ahora
p´allá, que si cambio el campo regatas, que si lo vuelvo
a cambiar. Total, muchas horas en el agua y pocas navegando.
En las primeras regatas ya se posicionaron los "pata negra"
en posiciones de cabeza, a saber, el húngaro, el bojsenmoller y
el sipriani. A escasa distancia nuestros compatriotas Ginés y Rober
(ESP-6) y Carliche y Pavarotti (ESP-7), en fase de adaptación a
las condiciones y a medio plazo que dijéramos Loles y el talibán.
Obvio decir las clasificaciones que para eso están en la web. Es
necesario subrayar la gran progresión realizada por la pareja Romero-Sevila,
con dos terceros. Por cierto, no me negaréis que se parecen a los
dos gays de "la casa de tu vida" (cada uno que reparta los papeles
como mejor le parezca).
Carliche y Pavarotti mantuvieron
las posiciones excepto un día en que por causas desconocidas (léase
roles que te pasas) se cascaron un 23. Estos también se parecen
y aquí el tema reparto papeles está más claro.
El dúo loles-tali,
en su línea, osea, a mitad de flota pero sin perder la compostura,
es decir, arreglá pero informal. Pa qué vamos a ir delante
si ya van esos 4?
La
cosa hasta aquí era más o menos normal, hasta que llegó
el Día de la Bestia. Salida de puerto, camino del campo de regatas,
colócate, ponte bien, ay, que así no que me duele, total,
campo pacá, campo pallá. Joder, que negro se está
poniendo el cielo, coño, cómo corren las nubes, baja la
mayor, corre, corre, que nos pilla el toro. De repente, sin previo aviso,
un huracán del 7, lluvia y mucho viento. Tal como viene se va.
Ale, otra vez con el campo regatas p´arriba, venga que voy, a la
una, a las dos y a las tres, salida. Parece que está subiendo,
joder, cómo sopla, palo atrás, rizo de fondo, mete el tercer
ollao, uno volcado, dos, cuatro, nueve, recoge el génova, que
nos matamos, fuerza 8 y olas, cuidao en la boya que hay 3 volcados,
aguanta. Anulación, cuando le empezabamos a encontrar gustillo
al tema del tifón.
Total, que excepto aquel día, el resto hubo más bien poco
viento aunque se pudo navegar y las regatas fueron vistosas y competidas.
Los resultados ahí están, Loles campeona del mundo, los
demás por detrás, Ginés-Roberto 6º, Carliche-Pavarotti
13. Muy bien por todos.
En la combinada, también clamorosa victoria del tándem Loles-Talibán,
seguidos a corta distancia de Carliche-Pavarotti. La tripulación
Romero-Sevila tomó la salida en alguna prueba pero se retiró
antes de la primera boya por falta de preparación.
Es de reseñar la cena en honor a los regatistas.
Al igual que la climatología, aquello empezó de lo más
tranquilo, un vino horripilante, una cena penosa, pero un ambiente distendido,
osea, el alcalde del pueblo, el Barenghi, el inglés y toda la curia
eclesiástica en el escenario, dando unos discursos peñazo
y los regatistas abajo como el que oye llover. A continuación salió
un grupo musical tipo "Abba" y empezó a animarse el personal,
ahora cantando, ahora tocando las palmas, en fin, normal, todo normal.
Pronto empezaron a atar las servilletas hasta hacer largas tiras y algunos
ya con un nivel de alcohol en vena importante salieron a bailar. Total,
que al final todo dios bailando encima de las sillas y con un pedal del
7, mención especial para la biberones y su crew. El fin de fiesta
fue en la discoteca del hotel cercano, hasta el clarear del día.
Sin comentarios.
Ah, entre pitos
y flautas, hubo que arreglar el carro doble, previa conversación
telefónica con el fabricante a fin de pedirle el eje nuevo. Gracias
a la inestimable colaboración de uno de nuestros colegas de flying
y a alguien de la organización, la cosa se pudo arreglar. Son 600.
«Recogida de material y vuelta a España. Hasta
la próxima».
Se adjunta instantánea
en la que se aprecia el momento posterior a la llegada a meta de la campeona
del mundo. Obsérvese su magnífica sonrisa profidén,
fruto del esfuerzo y del trabajo bien hechos, cuya digna recompensa fue
el preciado título de WORLD CHAMPION LADY, que más de una
(y uno) quisieran.
El Talibán
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